lunes, 12 de noviembre de 2018

Micropaisajes (I)

Hoy vamos a tratar el paisaje desde otra perspectiva, quizás algo peculiar pero a buen seguro interesante. Una especie de experimento, basado en el arte de la analogía, uno de los métodos del pensamiento lateral. Y es que al que escribe le gusta saltar de un tema a otro, relacionarlos -con mayor o menor fortuna, cosas del I+D-, disolverlos en otros y así sucesivamente, a lo homéopata trilero. Y es que la diversidad es equivalente al buen gusto; de eso sabemos mucho en España.

Vamos, pues, a examinar lo que denomino micropaisajes, paisajes vistos a través de un microscopio. Como la definición de paisaje, según la RAE, es la "parte de un territorio que puede ser observada desde un determinado lugar", también concuerda perfectamente con un micropaisaje, ya que observamos un territorio pequeñito, microscópico, desde un determinado lugar, los oculares del microscopio. Fantástico, de momento parece que no chirría, miel sobre hojuelas.

Vamos a utilizar dos páginas muy interesantes: Nikon Small World y Olympus Bioscapes, ambos concursos de microfotografía patrocinados por las conocidas empresas de óptica. Revisaremos las microimágenes más evocadoras, que nos recuerden a esos paisajes que podemos admirar en nuestra escala, la humana, en cómodos fascículos.

Comenzamos con el Nikon Small World, más concretamente con la imagen ganadora de 1996: "Doxorubin in methanol and dimethylbenzenesulfonic acid", de Lars Bech.

Doxorubin in methanol and dimethylbenzenesulfonic acid (Lars Bech)

Se trata de la alucinante imagen de una disolución de doxorubicina -un fármaco de quimioterapia- en metanol y un ácido impronunciable, observados a la luz polarizada. Al secarse la disolución en el portaobjetos, el líquido cristaliza originando diferentes patrones de agrupación así como interesantes maclas, cuyos colores varían dependiendo del giro de la luz polarizada en el microscopio de polarización. A mí me recuerda el skyline de una hipotética ciudad europea salpicada de iglesias, con un fondo de montañas cercanas: imaginación al poder.

La siguiente imagen fue finalista de la edición de 2017: "Aspergillus flavus (fungus) and yeast colony from soil", de Tracy Scott.

Aspergillus flavus (fungus) and yeast colony from soil (Tracy Scott)
Se trata de una microfoto de las filamentosas hifas de un hongo alergénico de bastante mal genio, acompañadas de una colonia de levaduras procedentes del suelo, observadas al microscopio de luz transmitida, el más común y barato. Las hifas semejan los tallos de, por ejemplo, unas rústicas amapolas, mientras que las pequeñas células de la levadura salpican, como puntitos, el fondo de la imagen, como si fuese polen. Una estampa primaveral, quizás al amanecer, de aspecto algo japonés: preciosa y evocadora.

La siguiente microfoto fue finalista de la edición de 2015, iluminada mediante la carísima técnica de contraste por interferencia diferencial (DIC): "Black witch-hazel (Trichodactylus crinitus) leaf producing crystals to defend against herbivores", de David Maitland. La hoja de una planta de la familia Hammamelis produce cristalitos de una sustancia que evita que los herbívoros se la puedan comer, y es que cada uno se defiende como puede. Parece un paisaje invernal con un cierto aire expresionista: los cristales caen de los árboles -los nervios de la hoja- hacia el suelo, el nervio principal de la hoja.

Black witch-hazel (Trichodactylus crinitus) leaf producing crystals to defend against herbivores (David Maitland)
La edición de 2013 nos brinda la siguiente imagen: "Nerve and muscle thin section", de David Ward. Se trata de un corte de tejido muscular liso, seguramente teñido mediante la técnica de hematoxilina-eosina y visto a través del microscopio de campo claro. Dentro del corte aparece un tipo especial de nervio: una neurona motora cuyo axón se ramifica en varias placas motoras terminales, una por cada fibra del músculo, permitiendo la contracción del tejido muscular. Es como un arbolillo cuyo fondo bandeado me recuerda al del Grito de Munch pero quitándole lo siniestro: un cuadro expresionista cuqui.

Nerve and muscle thin section (David Ward)
De la cosecha de 2008 tenemos esta imagen: "Mitomycin (anti-cancer drug)", de Margaret Oechsli. Al microscopio de polarización, los cristales de mitomicina, al secarse, forman un angosto cañón y un abrigo rocoso, a la izquierda, bajo la luz nocturna.

Mytomicin (Margaret Oechsli)
De 2006 nos llega "Transgenic Nicotiana benthamiana plant", de Heiti Paves. Se trata de una planta relacionada con el tabaco y utilizada como fuente de medicamentos. La imagen parece representar -aunque no estoy seguro- los pelillos del tallo o de la hoja, mediante la técnica de microscopía de fluorescencia, bastante compleja ya que necesita un costoso equipamiento.

Esta microfoto me recuerda a las luciérnagas, esos animales bioluminiscentes que hace años que no consigo ver. Como no sé si les quedan dos telediarios para la extinción total, me voy a consolar observando esta imagen tan contrastada.

Transgenic Nicotiana benthamiana plant (Heiti Paves)
De la edición de 2003 nos llega el siguiente micropaisaje: "Surface of titanium carbide crystal", de Lynn Boatner y Hu Longmire. Se trata de una cristalización de carburo de titanio, un material cerámico que se utiliza como recubrimiento de naves espaciales, por su resistencia al calor. La técnica de iluminación es el contraste diferencial (DIC). Está clara la analogía: una cercana cordillera bajo un cielo azul con nubes iridiscentes, de las que emerge una especie de nave espacial, quizás recubierta con el propio carburo de titanio.

Surface of titanium carbide crystal (Lynn Boatner y Hu Longmire)
Una última imagen para esta entrada: desde 2002 nos llega "Sheep placenta stained with India ink", de Jhodie R. Duncan. Se trata de una preparación de placenta de oveja; este oŕgano se utiliza como suplemento alimenticio con gran aporte de proteínas, según dice la publicidad del producto. Se tiñe con tinta china, de forma muy simple, para luego ser observada al microscopio de polarización. Me recuerda a una planta acuática emergiendo de un lago, bajo la luz de la luna.


Sheep placenta stained with India ink (Jhodie R. Duncan)
Como hemos visto, el microscopio no sólo sirve como aparato exclusivamente científico, también puede ser utilizado por artistas o fotógrafos. Permite adentrarse en nuevas formas de ver la realidad, abrir la mente o, simplemente, jugar. Ya lo dijo Pablo Neruda: el hombre que no juega perdió para siempre al niño que vivía en él y que le hará mucha falta.

CONTINÚA AQUÍ

PD: Haciendo caso a don Pablo, voy a jugar un poco. Coloco una preparación, de mi colección, de acetanilida. La coloco bajo el microscopio de polarización y ya tenemos videoarte:


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Unboxing literario: Maravillas y Progresos del siglo XIX (y II)

Continuamos la entrada anterior sobre la publicación "Maravillas y Progresos del Siglo XIX", donde hemos vivido un peligroso peri...