lunes, 15 de abril de 2019

Territorios filatélicos (II)

Continuamos la entrada anterior dedicada a la filatelia y su relación con el paisaje y los monumentos españoles, que hay muchos y muy valiosos, por si alguien todavía duda de todas las atracciones interesantes que jalonan nuestro hermoso país.

Si más dilación comenzamos en Galicia, más concretamente en la poco visitada ciudad de Orense, en la que se encuentra el importante convento de San Francisco, que se refleja en este sello de 2 Ptas. de 1970.

Sello con el claustro del convento de San Francisco (La Gaceta de Gea)
Se trata de un importantísimo monumento; su claustro gótico es lo más sobresaliente del complejo, ya que la fachada y cabecera de la iglesia fue trasladada a un parque de la ciudad, quedando el claustro adosado a sus restos y al Museo Arqueológico Provincial. Sus 65 arcos soportados por columnas dobles exhiben capiteles decorados con seres fantásticos y motivos vegetales, a la usanza románica, que se pueden apreciar con bastante detalle en el propio sello.

De la cosecha de 1977 nos llega este sello de 2 Ptas. que representa el acueducto romano de la granadina Almuñécar, del siglo I dC, que abastecía de agua la antigua ciudad romana de Sexi. Es el mejor conservado de Andalucía y muestra cinco tramos a lo largo de más de 7 Km de recorrido.

Sello con el acueducto de Sexi, en Almuñécar, Granada
El sello nos muestra el tramo III del acueducto con dos arcadas sobre el cauce del río Seco. El contraste entre la vegetación y el cauce del río, dibujada con pequeñas rayitas en todas direcciones, el acueducto en perspectiva y el cielo en un gris más degradado con nubes, a rayas horizontales, me parece muy sugerente.

De 1964 nos llega este sello de 1 Pta., que nos muestra las famosas cuevas del Drach, en la isla de Mallorca, cerca de Manacor, patria chica del gran Rafa Nadal.

Sello mostrando espeleotemas de las cuevas del Drach, en Mallorca (La Gaceta de Gea)
Se trata de un complejo de cuatro cavidades que albergan en su interior una verdadera maravilla geológica: el lago Martel, uno de los lagos subterráneos más extensos del mundo, en el que, incluso, se ofrecen diariamente conciertos de música clásica mientras se puede disfrutar de un agradable recorrido en barca. En el sello únicamente se aprecian estalactitas y estalagmitas a doble tinta, dibujadas con líneas y cuadraditos. Una delicia.

Volvemos a Andalucía con este ejemplar de 1964, en el que se representa el interior de la Mezquita de Córdoba, uno de los monumentos más conocidos y visitados de toda España.

Sello mostrando las dobles arquerías de la Mezquita de Córdoba (La Gaceta de Gea)
¿Qué decir de este importantísimo edificio? Poco que no se haya dicho ya, por lo que describiré someramente el sello, en el que se representa el bosque de columnas de piedras nobles sobre las que descansan los arcos dobles de herradura con dovelas multicolores, formando un enorme entorno en el que es bastante fácil perder la orientación, especialmente si se está algo alejado de la zona catedralicia, en mi humilde opinión de bastante menor interés que el primitivo edificio islámico. La doble tinta degrada las arquerías traseras intentando aportar perspectiva de distancia aunque, en mi opinión, la zona más lejana queda muy empastada.

Nos vamos a Castilla-La Mancha, en concreto a su capital, la imperial Toledo, ciudad laberíntica, misteriosa y apasionante como pocas, para admirarla desde el Puente de San Martín, representado en este sello de 2 Ptas. de 1975.

Sello mostrando una vista de Toledo (La Gaceta de Gea)
Desde este puente gótico-mudéjar, que salva las aguas del Tajo para acceder al centro histórico de la ciudad, se aprecian las lejanas torres de sus múltiples iglesias, además de la imponente aguja de la Catedral Primada, que salpican la ciudad entre sus apretadas y retorcidas calles. El elemento dominante es la torre del monasterio de San Juan de los Reyes, una obra maestra del gótico isabelino dotado de un claustro de gran ornamentación y filigrana decorativa; sin duda, uno de los edificios más bellos de la ciudad.

De 1975 nos llega este curioso sello un tanto diferente a los demás: la prisión de Miguel de Cervantes o, lo que es lo mismo, el sótano del Museo Casa de Medrano, un caserón típicamente manchego en Argamasilla de Alba (Ciudad Real).

Sello con la presunta prisión de Cervantes (La Gaceta de Gea)
Es una historia curiosa: la tradición afirma que Don Miguel comenzó a escribir Don Quijote de la Mancha encerrado entre estos enjabelgados muros blancos. En la actualidad, la estancia únicamente se decora con un poyo o banco de piedra, una sencilla mesa castellana con su silla además de espada, lanza y bacín (yelmo) -los símbolos de Don Quijote- en la pared del fondo. El sello muestra muchos más elementos: jarras y copas encima de la mesa, barriles y otros elementos etnográficos manchegos, mucho menos espartano y más agradable, a mi juicio. El color azulado del frente del sello enmarca la perspectiva de la cueva, dejando una estampa bastante fotogénica.

Continuamos con otra visión bucólico-etnográfica: este sello de 5 Ptas. de 1975, mostrándonos una calle del famoso pueblo blanco de Mijas, en plena Costa del Sol, en Málaga.

Sello con una calle de Mijas, Málaga (La Gaceta de Gea)
No le falta de nada: viviendas blancas con sus típicas rejas y sus macetas floreadas colgando de la pared, el farol en forma de arco con su retorcido emparrado o buganvilla, el empedrado de la calle y, para rematar la imagen típica y tópica, un paisano avanzando hacia el espectador, tocado con gorra y montando un sufrido borrico. Igual es un burro-taxi.

Finalizamos la serie filatélica con un sello de 2 Ptas. que representa una curiosa vista aérea del Campo de Gibraltar.

Sello con vista aérea de Gibraltar (La Gaceta de Gea)
Sin duda un sello peculiar por dos razones: la perspectiva tan elevada, ya que en casi todos los sellos analizados la vista se sitúa a la altura del espectador y, además, no se aprecia construcción alguna en el propio Peñón. La ciudad de Algeciras, entonces un pueblo pesquero, se recorta abruptamente contra una "tierra de nadie" que lo separa de la Roca, que carece de todas las infraestructuras y edificaciones que posee en la actualidad. Es realmente curioso que el entorno se presente tan desértico, quizás hubiera alguna razón oculta para ello. Vaya usted a saber.

Finalizamos con esta curiosidad histórica la serie filatélica de paisajes y monumentos españoles.

Continuaremos, en algún momento, con otros interesantes sellos aunque, como es costumbre en esta bitácora, iremos por otros derroteros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Unboxing literario: Maravillas y Progresos del siglo XIX (y II)

Continuamos la entrada anterior sobre la publicación "Maravillas y Progresos del Siglo XIX", donde hemos vivido un peligroso peri...